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Desincronizado

Relato breve de Ciencia Ficción. ¿Hasta qué punto podemos ser víctimas del tiempo?

Se despertó un momento antes de que la alarma sonara, y eso no solía ocurrirle. Se había desincronizado, y aunque él no lo supiera cuando abrió los ojos, cuando apagó el despertador sin que hubiera sonado, se había iniciado un proceso irreversible y en constante aceleración que sólo había una forma de detener. Pero al principio, recién abiertos los ojos, le fue imposible reconocerlo. Hubo un atisbo, justo cuando venció la batalla con la modorra y el frío que lo mantenía bajo las sábanas, cuando se destapó, cuando bajó las piernas al suelo y tardó un instante en notar el frío en las plantas de los pies. Pero sólo fue un atisbo, muy poco para alguien aún con el sueño a cuestas.

La rutina tras despertarse era clara, primero un café y un cigarro, después dejar que ambos actuaran y sentarse en la taza. Después una ducha, y ya ahí, más despejado por la nicotina, la cafeína y el remojo, ese lapso que pasó después de cerrar el agua y antes de que ésta dejara de manar de la ducha, fue demasiado evidente. Se vio a sí mismo abriendo y cerrando la llave, comprobando que ese tiempo que transcurría entre sus acciones y las consecuencias se iba alargando de forma casi imperceptible, pero real…

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Escrito por Dr. Perring

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